Los antiguos

UDANA (La palabra de Buddha)
(Fragmentos de La generación condicionada

 

  1. 1 La generación condicionada

 

Esto es lo que he oído. Cierta vez se encontraba el Bienaventurado en Uruvela, a orilla del río Neranjara, bajo el árbol de la iluminación, reci´n alcanzada la condición de buddha. En esa ocasión. El Sublime estuvo sentado durante una semana en una misma posición, la posición del loto, experimentando la beatitud de la liberación. El Bienaventurado, una vez que hubo salido del estado de concentración al final de esa semana, en la primera vigilia de la noche reflexionó profundamente sobre la generación condicionada en su orden natural.

“Al existir esto, aquello se genera; cuando esto surge, surge aquello, a saber; los residuos de existencias anteriores surgen teniendo por causa determinante la ignorancia;

la conciencia surge teniendo por causa determinante los residuos de existencias anteriores:

el nombre y la forma surgen teniendo por cusa determinante la conciencia:

los seis sentidos surgen teniendo por causa determinante el nombre y la forma:

el contacto surge teniendo por causa determinante los seis sentidos:

la sensación surge teniendo por causa determinante el contacto:

el deseo surge teniendo por causa determinante la sensación:

el apego surge teniendo por causa determinante el deseo;

la existencia surge teniendo por causa determinante el apego;

el nacimiento surge teniendo por causa determinante la existencia;

la vejez y la mueerte, la pena y el llanto, el dolor, el desagrado y la inquietud surgen teniendo por causa determinante el nacimiento.

Así se produce esta suma de sufrimientos.”

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“En el momento que las cosas

se revelan en su real naturaleza

al brahman que medita con unción,

desaparecen todas sus dudas

ya que advierte

que todo tiene una causa.”

 

  1. 2 La generación condicionada

 

Esto es lo que he oído, cierta vez se encontraba el Bienaventurado en Uruvela, a orillas del rio Neranjara, bajo el árbol de la iluminación, recién alcanzada la condición de buda, En esa ocasión, el sublime estuvo sentado durante una semana en una misma posición, la posición del loto, experimentando la beatitud de la liberación. El Bienaventurado, una vez que hubo salido del estado de concentración al final de esa semana, en la primera vigilia de la noche reflexionó profundamente sobre la generación condicionada en su orden contrario.

“Al no existir esto, aquello no se genera, cuando esto cesa, cesa aquello, a saber;

al cesar la ignorancia, cesan los residuos de existencias anteriores;

al cesar los residuos de existencia anteriores, cesa la conciencia,

al cesar la conciencia, cesan el nombre y la forma:

al cesar el nombre y la frma, cesan los seis sentidos:

al cesar los seis sentidos, cesa el contacto;

al cesar el contacto, cesa la sensación:

al cesar la sensación. Cesa el deseo:

al cesar el deseo, cesa el apego;

al cesar el apego, cesa la existencia:

al cesar la existencia, cesa el nacimiento:

al cesar el nacimiento, cesan la vejez y la muerte, la pena y el llanto, el dolor, el desagrado y la inquietud;

Así cesa esta suma de sufrimientos.”

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“En el momento que las cosas se revelan

en su real naturaleza

al brahman que medita con unción,

desaparecen todas sus dudas

ya que advierte

que las cusas pueden ser destruidas.”

 

  1. 3 La generación condicionada

 

Esto es lo que he oído, cierta vez se encontraba el Bienaventurado en Uruvela, a orillas del rio Neranjara, bajo el árbol de la iluminación, recién alcanzada la condición de buda, En esa ocasión, el sublime estuvo sentado durante una semana en una misma posición, la posición del loto, experimentando la beatitud de la liberación. El Bienaventurado, una vez que hubo salido del estado de concentración al final de esa semana, en la primera vigilia de la noche reflexionó profundamente sobre la generación condicionada en su natural y en su orden contrario.

“Al existir esto, aquello se genera; cuando esto surge, surge aquello, al no existir esto, aquello no se genera; cuando cesa esto, cesa aquello, a saber:

los residuos de existencia anteriores surgen teniendo por causa determinante la ignorancia;

la conciencia surge teniendo por causa determinante los residuos de existencias anteriores;

el nombre y la forma surgen teniendo por causa determinante la conciencia:

los seis sentidos surgen teniendo por causa determinante el nombre y la forma:

el contacto surge teniendo por causa determinante los seis sentidos:

la sensación surge teniendo por causa determinante el contacto:

el deseo surge teiendo por causa determinante la sensación:

el apego surge teniendo por causa determinante el deseo;

la existencia surge teniendo por causa determinante el apego;

el nacimiento surge teniendo por causa determinante la existencia;

la vejez y la muerte, la pena y el llanto, el dolor, el desagrado y la inquietud surgen teniendo por causa determinante el nacimiento.

Al cesar la ignorancia y quedar completamente destruida, cesan los residuos de existencias anteriores;

al cesar los residuos de existencias anteriores, cesa la conciencia¨

al cesar la conciencia, cesan el nombre y la forma:

al cesar el nombre y la forma, cesan los seis sentidos:

al cesar los seis sentidos, cesa el contacto;

al cesar el contacto, cesa la sensación:

al cesar la sensación, cesa el deseo;

al cesar el deseo, cesa el apego:

al cesar el apego, cesa la existencia;

al cesar la existencia, cesa el nacimiento;

al cesar el nacimiento, cesan la vejez y la muerte, la pena y el llanto, el dolor, el desagrado y la inquietud.

Así cesa esta suma de sufrimientos.”

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“En el momento que las cosas se revelan

en su real naturaleza

al brahman que medita con unción

él dispersa al ejército de Mara

al igual que el sol las tinieblas del cielo.”

 

VII. 1 La destrucción del deseo

Esto es lo que he oído. Cierta vez el Bienaventurado se encontraba en la ciudad de Savathi, en el bosque de Jeta, en el parque de Anathapindik. En esa ocasión el venerable Añasikondanna estaba sentado cerca del Bienaventurado; había adoptado la postura del loto y mantenía el cuerpo erguido, concentrado en la liberación que proviene de la destrucción del deseo.

El Bienaventurado vio al venerable Añasikondanna sentado cerca de sí; había adoptado la postura del loto y mantenía el cuerpo erguido, concentrado en la liberación que proviene de la destrucción del deseo,

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“¿Quién se atrevería a criticar

al sabio que se ha liberado de los deseos,

que ya no tiene ninguna raíz clavada en tierra,

que no tiene hojas, cuanto menos lianas?

Hasta los dioses lo alaban:

Brahma mismo lo alaba.”

 

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VIII, 1 El nirvana

Esto es lo que he oído. Cierta vez el Bienaventurado se encontraba en la ciudad de Savathi, en el bosque de Jeta, en el parque de Anathapindik, En ea ocasión el Bienaventurado instruyó, estimuló, entusiasmó colmó de dicha a los monjes con una conversación sobre la doctrina del nirvana. Y los monjes oyeron la doctrina, haciendo de ella el objeto de su atención, captándola en su mente en toda su integridad, concentrados, escuchando cuidadosamente.

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“Existe ¡oh monjes! Aquel dominio donde no se dan ni la tierra, ni las aguas, ni el fuego ni el aire,ni el dominio de la infinitud del espacio, ni el dominio de la infinitud de la conciencia ni el dominio de la nada, ni el dominio del conocimiento y el no-conocimiento, ni este mundo ni el otro, ni el sol ni la luna. Yo os digo ¡oh monjes! que ahí no se entra, no se sale de ahí, que ahí no se permanece, que no se decae ahí y que de ahí no se renace. Carece de sustento, carece de actividad y no puede ser objeto del pensamiento. Ahí está el fin del sufrimiento.”

 

VIII. 2 El nirvana

Esto es lo que he oído. Cierta vez el Bienaventurado se encontraba en la ciudad de Savathi, en el bosque de Jeta, en el parque de Anathapindik, En ea ocasión el Bienaventurado instruyó, estimuló, entusiasmó colmó de dicha a los monjes con una conversación sobre la doctrina del nirvana. Y los monjes oyeron la doctrina, haciendo de ella el objeto de su atención, captándola en su mente en toda su integridad, concentrados, escuchando cuidadosamente.

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“La no-alma es difícil de comprender

pues la verdad fácil no es de ver-

El deseo traspasa al que conoce,

nada existe para el que ve.”

 

VIII. 3 El nirvana

Esto es lo que he oído. Cierta vez el Bienaventurado se encontraba en la ciudad de Savathi, en el bosque de Jeta, en el parque de Anathapindik, En ea ocasión el Bienaventurado instruyó, estimuló, entusiasmó colmó de dicha a los monjes con una conversación sobre la doctrina del nirvana. Y los monjes oyeron la doctrina, haciendo de ella el objeto de su atención, captándola en su mente en toda su integridad, concentrados, escuchando cuidadosamente.

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“Existe ¡oh monjes! lo no-nacido, no-devenido, no hecho, no compuesto: no se percibiría en este mundo una salida para lo no-nacido, devenido, hecho, compuesto. Empero, puesto que existe ¡oh monjes! lo no-nacido, no devenido, no´hecho, no-compuesto, por tal razón se percibe una salida para lo no.nacido, devenido, hecho, compuesto.”

 

VIII, 4 El nirvana

Esto es lo que he oído. Cierta vez el Bienaventurado se encontraba en la ciudad de Savathi, en el bosque de Jeta, en el parque de Anathapindik, En ea ocasión el Bienaventurado instruyó, estimuló, entusiasmó colmó de dicha a los monjes con una conversación sobre la doctrina del nirvana. Y los monjes oyeron la doctrina, haciendo de ella el objeto de su atención, captándola en su mente en toda su integridad, concentrados, escuchando cuidadosamente.

El Bienaventurado, captando el sentido, dijo en aquella ocasión estas palabras:

“La inestabilidad existe para el que tiene apego, la inestabilidad no existe para quien no tiene apego. Al no existir la inestabilidad se produce la calma: al existir la calma, no se genera llegada ni partida; cuando no existe llegada ni partida, no se produce desaparición ni renacimiento; cuando no existe desaparición ni renacimiento, ya no existe aquí ni más allá, ni nada entre ambos. Ahí está el fin del sufrimiento.”

 

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EL SUTRA LALITAVISTARA
(Circa siglo I a.C)

La extensa literatura budista reúne bajo el nombre de sutra –o sutta en pali- los textos relacionados con un determinado aspecto de la doctrina. Uno de ellos es el El Sutra Lalitavistara.

El tema central es el relato del descenso de Gautama Buddha a la Tierra hasta su primer sermón en el Parque de los Ciervos, cercano a Varanasi, Lalitavistara puede ser traducido como “El juego total”, “obra extensa” o “actuación” y se refiere al despliegue vital de Buddha en beneficio de los seres de este mundo.

Versión y notas finales de L.C.

 

DISCURSO INTRODUCTORIO

  ¡Om!1 ¡Salud a todos los buddhas2, bodhisattvas3, aryas4, sravakas5 y pratyeka buddhas6 de los tres tiempos, pasado, presente y futuro, que son adorados de uno a otro de los confines de los diez cuartos del universo!7

Esto he oído.8 Se hallaba cierta vez el Señor9 en el jardín de Anathapindada10, en el bosquecillo de Jeta, en Sravasti11, acompañado de un venerable cuerpo de mil doscientos monjes12 que habían seguido a sus principales, a saber, Jñama-kaundilya13, Asvajit, Vashpa, Manama, Bhadrika, Yasodeva, Vimala, Subahu, Purna14, Gavampati, Uruvilla-kasyapa, Nadi-kasyapa, Gaya-kasyapa, Sariputra15, Maha-maudgalyayana, Maha-kasyapa, Mahakatyayana, Kaphila, Kaundilya, Chunanada, Maitrayaniputra, Aniruddiva. Nandika, Kasphila, Subhuti, Reveta, Khadiravanika, Amogharaja, Mahaparanika, kakkula, Nanda16, Rahula17, Svagata y Anada18. Asimismo, lo acompañaban treinta y dos mil bodhisattvas, reunidos por unidad de casta y todos perfectos en las virtudes de las paramitas19 del bodhisattva. Éstos habían logrado convertir el conocimiento del bodhisattva en un pasatiempo; estaban iluminados con la luz de los daranis20 del bodhisattva, siendo también maestros en esos mismos daranis.

Profundos eran en sus meditaciones los bodhisattvas, totalmente dóciles al señor de los bodhisattvas y poseedores de un absoluto dominio del samadhi21, grandes en el autodominio refulgentes en la paciencia del bodhisattva y colmados del elemento de perfección22 del bodhisattva.

De ellos, los principales eran los siguientes: el muyy excelente bodhisattva Dharanisvajraja, el muy excelente bodhisattva Prasantapcharitamatri, el muy excelente bodhisattva Pratisañvitprapta, eñ muy excelente bodhisattva Nityayukta y el muy excelente boshisattva Mahakarunachandri.

el buda

Ahora bien, el Señor, al llegar a la gran ciudad de Sravasti se quedó allí, respetado, venerado, reverenciado y adorado por la cuádruple congregación23, por reyes, príncipes, sus consejeros, primeros ministros y seguidores; por comitivas de ksatriyas24, brahmanes25, jefes de familia y gobernadores, por ciudadanos, tirthikas26, sramanas27, brahmanes, charakas28, y parivarjakas29.

Aun cuando lo regalaban con toda clase de alimentos y aderezos -los mejores que podían proporcionar los abastecedores- y le proporcionaban limpias ropas de mendicante, cuencos para las limosnas, lechos y medicamentos para aliviar los dolores, el benévolo Señor -sobre quien había recaído lo más selecto de los dones y las alabanzas- seguía sin apegarse a nadie, como el agua sobre la flor de loto. La fama de su grandeza como venerable30, omnisapiente, culto, de recta conducta, dios de la trascendencia feliz31, grave conocedor de los mundos, valiente, auriga que todo lo maneja, maestro de dioses y hombres, quinocular32 señor buddha hubo de manifestarse plenamente y de esparcirse a lo ancho y a lo largo del mundo.

El Señor que, merced a su propio esfuerzo, adquirió el total conocimiento de éste y los otros mundos y comprendió a los devas33, los maras34. los brahmyas35, los sramanas y brahmanes como son, esto es, como dioses y hombres, decidió permanecer en Sravasti, impartiendo enseñanzas sobre la verdadera doctrina y exponiendo los principios de un brahmachaya36 absoluto y completo en su esencia, principios de comienzo feliz, medio feliz y feliz final.

Cierta vez, alrededor de la vigilia de medianoche, el Señor se hallaba absorto en la meditación llamada el “ornamento de los buddhas”. Mientras se hallaba así perdido en la contemplación de la parte superior de su cráneo, surgió, a través de los intersticios de su turbante27 una llama de luz denominada “la luz que disipa la ignorancia y el olvido respecto a los primeros buddhas y sus congregaciones”38. La flama iluminó las moradas de los dioses y atrajo a Mahesvara y el resto de la innumerable hueste de devaputras39 de las moradas auspiciosas. De la flama brotaron estos gathas40:

“¡Oh vosotros! Rodead al gran sabio Sakya Siñha. La luz del conocimiento, el que dispersa la ignorancia, el que dispensa bendiciones. Su esplendor es de una limpieza que brilla sin mácula; su cuerpo es tranquilo: su mente benévolamente serena. No le mezquinéis vuestro apoyo a quien es un océano de conocimiento, al sacro y magnánimo señor de los sabios y las religiones, al conocedor de todas las cosas, a quien es el dios de dioses, el adorado por hombres y dioses, el por sí mismo generado en religión, el gobernante de todo. Al Señor que ha sometido a voluntad a la mente intratable, cuyo corazón no poseen las víboras de Mara; al que es enemigo de las propensiones rapaces; al que considera sagrada aun la vida de una serpiente: a él, que muy elevado se halla y es apto para la calma de la beatitud.

los pies

   Imagen de las vidas pasadas de Buccha

¡Oh vosotros! A él allegáos con fe absoluta: resplandece enteramente en la doctrina inestimable, aniquilando las tinieblas. Es perfecto en moralidad, tranquilo en sus acciones e impenetrable en su comprensión. Es el príncipe de los médicos y el dispensador del brebaje de la inmortalidad. Es el héroe de los polemistas, el supresor del malvado y el amigo de los religiosos verdaderos. Es quien conoce el bien absoluto y el divino ordenador del camino de salvación.”

Los tranquilos devaputras de moradas y personas felices, rozados por la luz divina “que disipa la ignorancia y el olvido respecto a los primeros buddhas y sus congregaciones” e impelidos por los versos, salieron de sus meditaciones y se absorbieron en el pensamiento de una infinita inmensidad de buddhas, reflejo del gran Buda, de sus lugares de advenimiento, de sus carreras meritorias, sus congregaciones y también de sus prescripciones morales.

No lejos del final de esa noche Ishvara, Mahesvara, Nauda, Sunanda, Prasanta, Mahita, Prasanta.vinitesvara y varios otros devaputras se dirigieron al bosquecillo de Jeta, refulgente por la llama sagrada, que lo adoraba con su belleza sin par. Una vez allí, se aproximaron al Venerable e inclinaron la cabeza hasta el suelo en señal de obediencia; luego, sentados ya a un lado, se dirigieron a él en estos términos:

“Existe ¡oh Señor! una obra ampliada41 sobre la doctrina, el más noble de los sutras42 llamado “Lalita-Vistara43. Se explica allí la fuente de las bendiciones del bodhisattva, descorre la luz de Tushita44, la consulta, el advenimiento, la carrera, el lugar de nacimiento y la grandeza del lugar donde nación Buda; narra las especiales excelencias de su niñez, su pericia en todas las ocupaciones mundanas: la escritura, la aritmética y la numeración, las artes mecánicas, la práctica de la espada, el arco y la flecha y toda suerte de ejercicios gimnásticos; asimismo, cuenta sus placeres conyugales, relata el método de adquirir el premio final e inmutable de la disciplina del bodhisattva; muestra la carrera del Tathagata45 triunfando sobre las legiones de Mara y su poder y majestad en sus dieciocho inclinaciones y señala las herejías de la doctrina de Buda: en síntesis, configura la totalidad de cuanto enseñado fue por los antiguos Venerables y los absolutos Buddhas Tathagatas, tales como Padmottara y los demás46. ¡Oh tú, Señor, relátanos lo mismo a nosotros!

El Venerable, en bien y gratificación de la mayoría, por gracia a la humanidad, para prosperidad de las acciones mundanales, para satisfacción de hombres y dioses y mortificación de los herejes, para difusión del Mahayana47, para aliento de los bodhisattvas y estímulo de la majestad de quienes recurren a los yanas, para supresión de las malas pasiones, así com también por gracia a la verdadera doctrina y a la familia de los tres seres preciosos46, a favor de la perpetuación de su memoria y para una mejor exposición de la doctrina: sí, por su gran compasión hacia hombres y dioses, accedió el Venerable a la demanda que se le formuló.

Los devaputras, Mahesvara y los demás, exaltados por la recepción que encontraron, con sus corazones inundados de alegría, amor y bondad, saludaron inclinando la cabeza hasta los pies y dando tres vueltas alrededor de la persona del Venerable; luego desaparecieron, espaciendo dándalo en polvo, palo de áloe y flores de mandara.

Ya terminada la noche, el Señor se dirigió hacia el bosque de bambúes; al llegar allí, a instancias de los bodhisattvas y los sravakas, se sentó en medio de ellos, entablando una conversación con los monjes. Luego, los bodhisattvas y los dignos sravakas, saludando al Señor con las manos juntas, se dirigieron a él en estos términos:

¡Oh Señor! En bien y gratificación de la mayoría, para el éxito de la acciones mundanas y para la prosperidad y satisfacción de hombres y dioses, háblanos d esa excelente obra de doctrina conocida como el Lalita-Vistara.”

El Señor, por gracia a dioses, hombres y demonios, a los veraces bodhisattvas y los nobles sravakas, asintió silenciosamente a las demandas de la audiencia.

Las palabras de Buda fueron:

“Esta noche, ¡oh monjes!, me hallaba cómodamente sentado, libre de compañía femenina, con la mente atenta y sin agitaciones, absorbido en una feliz holganza, cuando ante mí llegaron Mahescara, Isa, Nanda, Prasantachitta, Mahita, Sunanda, Santa y un millar más de devaputras, sabios brillantes por su esplendor inmaculado, que iluminaron el jardín de Jeta con su belleza. Al acercarse, saludaron a mis pies y se sentaron alrededor de mí. Luego, juntando sus manos a manera de súplica, con reverencia me suplicaron:

“!Oh sabio! Háblanos de ese feliz sutra ampliado, fuente primera de la doctrina, antídoto contra las malas pasiones, que fue expuesto por los antiguos tathagatas, en bien de las generaciones pasadas”.

Esos fueron los términos en que al Señor se dirigieron: el sabio escuchó con benevolencia su ruego y, para remoción de los pecados de los bodhisattvas, rerlató los excelentes discursos del Mayahana, en procura de derrocar por completo al demonio del amor, Namuchi. Los oyentes, abrumados por el deleite y la alegría, hicieron llover flores en su éxtasis. Escuchad ahora ¡oh monjes! el sutra ampliado, fuente primera de la doctrina, que los antiguos tathagatas expusieron en beneficio de las generaciones pasadas.”

 

Notas

1 Om o Aum es la sílaba sagrada de que los budistas han tomado de la tradición brahmánica. Esta sílaba contiene al universo entero y los tres tiempos, pasado, presente y futuro. Sus componentes en verdad son cuatro, siendo el silencio sobre el que se recorta el cuarto elemento, Sin tetiza los estados del yo y, por ende, la liberación final.

2 Buddha es un calificativo que significa “purificado” o “iluminado”. Este adjetivo sustantivado designa a quines han alcanzado la liberación, desprendiéndose de la cadena de la metempsicosis. De tiempo en tiempo aparecen estos seres que actualizan las verdades eternas, volviendo a enseñarlas para mejoramiento de la humanidad. Hubo cincuenta y cinco budas anteriores, siendo el cincuenta y seis el Buda histórico, el Sakya-muni.

3 Bodhisattva o “ser de sabiduría” es aquél que ha renunciado a alcanzar la condición de buda perfecto para estar en condiciones de ayudar a la humanidad. Los bodhisattvas han de pasar por un periodo de noviciado que se extiende por varias existencias y que comprende diez estadios en los que siempre han de practicar las seis virtudes clásicas: carida, paciencia, rectitud, heroísmo, meditación y sabiduría.

4 Arya es la persona de gran misericordia que busca alcanzar el estado de budidad. El arya se aísla del mundo para obtener la existencia absoluta.

5 Sravaka u “oyente” es el nombbre que se plica a los que se acercan a la escuela búdida. Es el grado inmediatamente anterior al de que ya practica la doctrina.

6 Pratyeka buda es quien conquista las verdades para sí mismo. En tanto en el budismo hinayánico éste es el ideal supremo, es la Mayahana se entiende como un obrar egoísta.

7 La palabra sánscrita es lokadhana, los elementos que componen los mundos.

8 Evam me suttam. La razón de esta forma de comenzar los sutras ha de encontrarse en las circunstancias iniciales en que fueron puestas por escrito las enseñanza de Buda. Las personas afirmaban “esto he oído” junto a Buda para disponerse luego a relatar lo que aseguraban eran las palabras del Iluminado. Posteriormente, quedó como forma clásica.

9 La palabra es vagaban, traducible también por “venerable”, “bienaventurado” o “sublime”. Se califica así a quien está revestido de pureza. Por lo común, esta denominación, tomada del hinduismo, se aplica a Buda.

10 El “Limosnero de los huérfanos”, título que se le dio a Sudatta, un ministro de Prasenajit, rico reino de Sravasti.

11 La “ciudad de las maravillas”, antigua capital de Kosala, en el norte de la India.

12 Bhikkus, monjes o ascetas mendicantes que renuncian a lo mundanal para dedicarse al estudio de las doctrinas, a la meditación y a aquellas prácticas que les permitan un día convertirse en buddhas.

13 Los nombres detallados van precedidos por el calificativo de “inmortal” o “poseedor de la vida”: |ayushmat.

14 Este mercader de Surpariko fue famoso por su gran bondad y la excelencia de su espíritu. El mismo Buda solía hacer su elogio

15 Sariputra fue uno de los primeros t principales discípulos de Buda.

16 Uno de los hermanos de Buda.

17 Rahula era hijo de Sakya y Yasodhara.

18 Anada, primo de buda y uno de los primeros discípulos del Iluminado. Anada acompañó a Sakya-muni durante toda su vida. Los devotos posteriores de Buda lo culpan de no haberle pedido al Bienaventurado que se quedara entre los hombrres durante toda una edad cósmica.

19 Las paramitas o “perfecciones” son virtudes fundamentales del budismo; asciende a siete y son: dana “caridad”, kshani “paciencia”, shila “pureza”, dhyana “contemplación”, viraga “desapego”, virya “energía” y prajna “conocimiento”. A éstas se suman tres más para los sacerdotes: bala “poder”, pranidhi “circunspección” y jhana “conocimiento” de la verdad universal.

20 Los daranis son formas de plegarias breves, similares a los mantras.

21 El samadhi es un estado de meditación extática en que se dominan los sentidos, en tanto la mente contempla la realidad última.

22 El logro del elemento bhumi, la búsqueda de la perfección, es el último de una serie de diez estadios, siendo el buddha-bhumi la máxima perfección.

23 La cuádruple congregación, a saber: 1) los que realizan la verdad, o sea, los buddhas, brahmanes, etc; 2) las gentes que se entregan a la vida monástica o comunidad ordinaria; 3) los que no saben distinguir entre los yerros y no se arrepienten por tanto de ellos o comunidad de las tontas ovejas y 4) los que violan las reglas de la disciplina o comunidad desvergonzada.

24 Los ksastryas o guerreros, una de las cuatro castas principales de la India.

25 Los brahmanes o sacerdotes, otra de las castas.

26 Tirthika es un nombre que los budistas le palican a los maestros heréticos y también a ciertos yoguines sectarios.

27 Literalmente, “el que pone freno a sus pensamientos”. Sacerdote budista que aspira al nirvana.

28 Charaka es un recluso.

29 Parivarjakas es una clase de ascetas.

30 Arhat: el que ha llegado al rango más elevado en la búsqueda de la perfección, adquiriendo los mayores poderes paranormales.

31 La palabra sugata, probablemente sinónimo de tathagata significa literalmente “el que se ha ido bien”.

32 El que tiene cinco ojos o los cinco poderes de la perfección: el ojo carnal, el de la religión, el del intelecto, el de poder ver lo invisible y el ojo de buddha, que ve todas las cosas pasadas, presentes y futuras.

33 Los devas, deidades luminosas, buenas o malas, ocupan un escalón superior a los humanos. Los hay de tres clases: sammuti-devas o dioses convencionales; yisuddhi-devas o dioses divinos por la pureza que alcanzaron, como los hartas y los buddhas y los upapatti-devas o dioses diversos por nacimiento.

34 Mara es el dios del amor, la cólera y la muerte.

35 Los seguidores de Brama.

36 Hace referencia a las leyes de la castidad. Este término brahmánico es usado por los budistas en el sentido amplio de “ley religiosa”.

27 El término ushnisha indica, entre los budistas, fundamentalmente el cavello rizado con que nace un buddha.

38 Sangha, la orden, comunidad o congregación budista.

39 Los hijos de los dioses.

40 Gatha: verso, canción. Himno religioso

41 Vadpulya, una división de los sutras búdicos en que se trata espaciadamente los temas. Mezclando prosa y verso.

42 A diferencia de los sutras brahmánicos y védicos, los sutras búdicos a que se refiere el texto son extensos diálogos entre Buda y sus seguidores. Estos sutras constituyen la primera de las tres grandes divisiones del “Canon pali” y en ella se encuentra lo más escogido, lo fundamental de la doctrina budista.

43 Lalita-Vistara o Lalitavistara: Exposición (o narración) de los juegos (de Buda).

44 “Tushita” significa literalmente “la mansión de la alegría”, la morada más alta del mundo de los deseos.

45 El que “ha llegado a la otra orilla”, a la sabiduría trascendental; el que es como los buddhas anteriores y posteriores, como sus pares en iluminación.

46 “Los demás” constituyen la larga lista de quienes han predicado las verdades eternas aantes que el Sakya.muni. La enumeración completa de esos buddhas pasados es la siguiente:

1) Padmottara; 2) Dharmaketu: 3) Dipankara; 4) Gunaketu; 4) Mahakara; 6) Rishideva; 7) Sritejas; 8) Satyaketu: 9) Vajrasañhata; 10) Sarvabhibhu; 11) Hemavarna; 12) Atyuchchagami; 13) Pravatasagara; 14) Pushpaketu; 15) Vararupa; 16) Sulochana; 17) Rishigupta; 18) Jinavaktra; 19) Unnata; 20) Pushpita; 21) Unitejas; 22) Pushkara; 23) Surami: 24) Mangala; 25) Sudarsana; 26) Mahasinjatejas; 27) Sthitabuddhidatta; 28) Vasantagandhin; 29) Satyadhermavipulakirti; 30) Tishya; 31) Pushya; 32) Lokasundara; 33) Vistirnabheda; 34) Ratnakirtti; 35) Ugatejas; 36) Brahmatejas; 37) Suhisha; 38) Supushya; 39) Sumanojnaghosha; 40) Sucheshtarupa; 41) Prahasitanetra; 42) Gunarasi; 43) Meghasvara; 44) Sunsaravarna; 45) Ayusttejas; 46) Salilagajagami; 47) Lokabhilasita; 48) Jitasatru; 49) Sampujita; 50) Vipaschit; 61) Sikhi; 52) Visvabhu; 53) Krakuchchhanda: 54) Kanakamni; 55) Kasyapa.

47 Los vehículos o yana para la liberación son adaptaciones de los caminos brahmánicos y están destinados a hombres de capacidad e intenciones diversas que recibirán recompensas de acuerdo al grado de evolución que hayan alcanzado. No todo es una senda estrecha como en el Hinayana, también se abren senderos más amplios para el que todavía no está en condiciones de entregarse con exclusividad a la práctica búdica.

46 Sin duda se refiere al Sakya Siñha, su hijo Rahula y su primo Ananda. Resulta evidente que esta triratna no es aquella a que se aluda usualmente, esto es, el Buda, la Ley y el Orden.

 

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ENSEÑANZA ZEN

Estaba el Maestro Bankei en medio de un discurso cuando apareció un sacerdote que provocó un gran alboroto. Bankei detuvo su discurso y le preguntó porqué hacía tanto ruido.

“El fundador de nuestra secta -alardeó el sacerdote- tenía poderes tan milagrosos que sostenía un pincel con la mano en una orilla del río mientras su ayudante sostenía un papel en la orilla opuesta y el maestro escribía el nombre de Amida a través del aire. ¿Puedes tú hacer una sosa tan maravillosa?”

Bankei le respondió sin vacilar: ·Tal vez un zorro pueda realizar esa treta, pero eso no tiene nada que ver con el verdadero conocimiento. El milagro mío es que cuando siento hambre, como y cuando siento sed, bebo.”

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EVANGELIO APÓCRIFO DE TOMÁS

-Jesús ha dicho:

Que aquel que busque no cese de buscar hasta que encuentre y, cuando encuentre, será turbado y, habiendo sido turbado, será maravillado. Y reinará sobre el Todo.

-Jesús iba atravesando la aldea y un muchacho, que venía corriendo, fue a chocar contra su espalda. Y Jesús, irritado, le gritó: “No continuarás tu camino.” Y. acto seguido, el muchacho cayó muerto.

Y algunos, que habían visto lo ocurrido, dijeron: “¿De dónde viene este niño, que cada una de sus palabras se realiza tan pronto?”

Y los padres del niño muerto fueron a buscar a José y se quejaron ante él, diciendo: “Con un hijo semejante, no puedes habitar con nosotros en la misma aldea; tienes que enseñarle a bendecir y no a maldecir, porque mata a nuestros hijos.”

 

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Ge ZEN

Una piedra de molino octogonal fue lanzada al aire;
un león dorado se ha transformado en cuzco:
si quieres ocultarte en la Estrella del Norte
vuélvete y enlaza tus manos tras la Estrella del Sur.

 

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BHAGAVAD GITA

El alma no nace ni muere, no comienza a existir un día para desaparecer sin volver a existir jamás. Eterna. Antigua, increada, el alma no muere cuando muere el cuerpo.

El que conoce el alma imperecedera, no nacida e inmortal, ¿cómo puede matar o ser muerto?

Tal como un hombre se quita sus viejos vestidos y toma otros nuevos. El alma abandona los cuerpos usados y habita moradas recientes.

Las armas no la hieren, el fuego no la quema. Las aguas no la mojan, el viento no la seca.

Más allá de la herida y la llaga, del mojar y lo seco, está el alma imperecedera, firme, inconmovible, permanente, penetrándolo todo.

Versión de L. C.

 

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Aforismos del Yoga

(Sirviéndose) de las ideas se llega al conocimiento de las mentes ajenas.

El dominio de los sentidos procede de concentrar la disciplina sobre la percepción, la naturaleza propia, el egoísmo, la inmanencia y la finalidad.

La mente, en cuanto coloreada por lo vidente y por lo visible, lo comprende todo.

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UPANISHADS
(Fragmento)

El Alma no muere ni nace:
no deviene o devino jamás;
no perece en la muerte del cuerpo:
es no nacida, eterna, primordial,
El Alma no mata ni es muerta:
quien cree que puede matar,
quien cree que puede ser muerta,
no la ha comprendido en verdad.

Versión de L.C.

 

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CONFUCIO

El camino recto o norma de conducta moral debemos buscarla en nuestro interior, No es verdadera norma de conducta la que se descubre fuera del hombre, es decir, la que no deriva directamente de la propia naturaleza humana.

Quien afirme que sabe penetrar los móviles de las acciones humanas, se vanagloriaría en exceso de su ciencia; tal presunción y orgullo le hará caer en mil celadas, le tenderá mil redes de las que no sabrá escapar.

Quien afirme que sabe penetrar los móviles de las acciones humanas, aunque se halle en el camino recto, en el centro, no será capaz de mantenerse en él ni siquiera por el espacio de una luna.

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APRENDIZAJE ZEN

Según una vieja leyenda, un famoso guerrero fue de visita a la casa de un maestro zen. Al llegar, se presentó y enumeró todo los títulos y aprendizajes que había obtenido en años de sacrificados y largos estudios.
Después de tan sesuda descripción, explicó que el motivo de su presentación era aprender los secretos del conocimiento zen.
Por toda respuesta, el maestro lo invitó a sentarse y reofreció una taza de té.
Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vertió té en la taza del guerrero, y continuó haciéndolo, aun cuando la taza estuvo llena.
Consternado, el guerrero le advirtió al maestro que la taza ya estaba llena y que el té se escurría por la mesa.
El maestro le respondió con tranquilidad:
-Exactamente, señor. Usted ya viene con la taza llena, ¿cómo podría usted aprender algo?
Ante la expresión incrédula del guerrero, el maestro enfatizó:
-A menos que logre vaciar su taza, no podrá aprender nada.

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MAHA VAGGA (Fragmento)

Buda, el Iluminado, el Bienaventurado interrogó así a los monjes:

-¿Qué pensáis respecto a lo siguiente ¡oh monjes1: el cuerpo es permanente o transitorio?
-Transitorio, Señor.
-Y lo que es transitorio, ¿es doloroso o agradable?
-Doloroso, Señor.
-¿Y está bien pensar que lo transitorio, lo doloroso, aquello de naturaleza mutable como ‘Esto es mío, esto soy’ es el Yo?
-No está bien, Señor.
-¡El sentimiento es permanente o transitorio?
-Transitorio, Señor.
-¿Y lo que es transitorio, es doloroso o agradable?
-Doloroso, Señor.

buda

-¿Y está bien pensar que lo transitorio, lo doloroso, aquello de naturaleza mutable como ‘Esto es mío, esto soy.’ Es el Yo?
-No está bien. Señor.
-¿La percepción es permanente o transitoria?
-Transitoria, Señor.
-¿Y lo que es transitorio es doloroso o agradable?
– Doloroso, Señor.
-¿Y está bien pensar que lo transitorio, lo doloroso, aquello de naturaleza mutable como ‘Esyo es mío, esto soy yo.’ Es el Yo?
-No está bien, Señor.
-¿Las tendencias habituales son permanentes o transitorias?
-Transitorias, Señor.
-¿Y lo que es transitorio es doloroso o agradable?
-Doloroso,. Señor.
-¿Y está bien pensar que lo transitorio, lo doloroso, aquello de naturaleza mutable como ‘Esto es mío, esto soy yo.’es el Yo?
-No está bien. Señor.
-¿La conciencia es permanente o transitoria?
-Transitoria, Señor.
-¿Y lo que es transitorio es doloroso o agradable?
-Doloroso, Señor.
-¿Y está bien pensar que lo transitorio, lo doloroso, aquello de naturaleza mutable como ‘Esto es mío, esto soy yo.’ Es el Yo?
-No está bien. Señor.
-Por ello, monjes, sean cuales fueren los cuerpos pasados, futuros, presentes, internos o externos, bastos o sutiles, bajos o excelentes, sea que estén cerca o lejos, todos los cuerpos, por medio de la recta sabiduría, deben ser vistos tales como son: ‘Esto no es mío, no soy esto, éste no es mi Yo verdadero.’
Por ello, monjes, sean los que fueren los sentimientos, pasados, futuros, presentes, internos o externos, bastos o sutiles, bajos o excelentes, sea que estén cerca o lejos, todos los sentimientos, por medio de la recta sabiduría, deben ser vistos tales como son: `Esto no es mío, no soy esto, este no es mi Yo verdadero.’
Por ello, monjes, sean las que fueren las percepciones, pasadas, futuras, presente, internas o externas, bastas o sutiles, bajas o excelente, sea que estén cerca o lejos, todas las percepciones, por medio de la recta sabiduría, deben ser vistas tales como son: ‘Esto no es mío, no soy esto, este no es mi Yo verdadero.’
Por ello, monjes, sean las que fueren las tendencias habituales, pasadas, futuras, presentes, internas o externas, bastas o sutiles, bajas o excelentes, sea que estén cerca o lejos, todas las tendencias habituales, por medio de la recta sabiduría, deben ser vistas tales como son: ‘Esto no es mío, no soy esto, este no es mi Yo verdadero.’
Por ello, monjes, sea cual fuere la conciencia, pasada, futura, presente, interna o externa, basta o sutil, baja o excelente, sea que esté cerca o lejos, toda conciencia, por medio de la recta sabiduría, deber ser vista tal como es: ¡Esto no es mío, no soy esto, este no es mi Yo verdadero.’
Al comprender de esta manera ¡oh monjes! el discípulo instruido desdeña el cuerpo, desdeña los sentimientos, desdeña las percepciones, desdeña las tendencias habituales y desdeña la conciencia; desdeñando, se torna desapasionado; merced a la no-pasión es libre; en libertad, se produce el conocimiento de ser libre y saber que destruido ha sido el renacer, que vivo está el alimento de Brahma, que hecho está lo que debe ser hecho, que ya nada existe de esto o aquello.
Así habló el Señor. Encantado, el grupo de cinco monjes se regocijó con lo que el Iluminado acababa de decir. Además, mientras se decía este discurso, las mentes de los cinco monjes se liberaron de sus cadenas sin saberlo.
En ese momento hubo en el mundo seis seres perfectos.

Versión de L.C

 

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Sabiduría ZEN

El discípulo le preguntó a Chuang-tsu quién era realmente Chuang-tsu y el maestro le respondió sonriendo: “Puerta del Este, Puerta del oeste; Puerta del Norte, Puerta del Sur

 

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DHAMMAPADA (Fragmento)

“Mis hijos…, mi riqueza…” es la preocupación del necio. Uno mismo no es de uno mismo, ¿cómo lo serán entonces los hijos?, ¿cómo lo será la riqueza?

El ignorante que conoce su ignorancia, en eso es sabio; el ignorante que se cree sabio, ese sí es verdaderamente ignorante.

Aunque el ignorante esté asociado con el sabio durante toda su vida, no capta el verdadero sentido más que la cuchara el gusto de la sopa.

Mas si un hombre inteligente se asocia con un sabio, aunque sea por un momento, rápidamente capta el sentido de las cosas como la lengua el gusto de la sopa.

 Los necios e ignorantes se comportan consigo mismos como con un enemigo, haciendo cosas perversas, de amargo fruto.

Versión de L.C

 

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ASHTAVAKRA
dijo:

Esto es la esclavitud; la mente que todo lo desea, que por todo se aflige, que se aferra a todo, que de todo se apodera, que se siente desdichada por todo y por todo siente ira o miedo.

Esta es la liberación: la mente que nada desea, que por nada se aflige, que no se aferra a nada, que de nada se apodera, que por nada se siente desdichada ni satisfecha ante nada.

Esto es la esclavitud; la mente que se apega a la condición que fuere. Esto es la liberación: la mente que no se apega a ninguna condición, sea la que fuere.

Donde no hay ego, reina la liberación; donde hay ego, la esclavitud. En posesión de este conocimiento, no tomes ni evites nada de la vida.

Versión de L.C.
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BODHIDHARMA
dijo:

La índole de la Mente,

cuando bien se comprende,

no hay palabras humanas

que puedan expresarla

ni aquilatar su influjo.

 

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LAO TSE
dijo:

Sin salir de casa

se puede conocer el mundo-

Sin mirar por la ventana

se puede ver el cielo del tao.

Cuanto más lejos se mira, menos se aprende.

Por ello el sabio

no anda y llega

no contempla y comprende

no obra y realiza.

Versión de L.C.

 


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Sabiduría CELTA

Los dioses vencedores toman sus títulos

de los enemigos que cautivan.

 

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